11 de abril de 2008

Una nueva forma de ver las estrellas


He comprado aqui en los U.S.A. este librillo. No es precisamente nuevo ya que su primera edición es de 1952. Sin embargo no tengo noticia de que esté editado en castellano.

El libro propone, como dice su subtitulo, una nueva forma de ver las estrellas. Su principal objetivo es familiarizar con las constelaciones. Para ello, agrupa las estrellas con el fin de obtener dibujos que esten relacionados con el nombre de la constelación como podeis ver en la portada del libro, donde dibuja Géminis como un par de gemelos. Así con muchas otras: la osa mayor tiene forma de oso, el cisne, leo.... La verdad es que es el primer libro que leo en el que se me está quedando algo de las constelaciones, ya que además, cuenta la historia mitológica del nombre y da trucos para recordar grupos de constelaciones y cuando es posible verlas en el cielo. A pesar de su aspecto infantil, en la contraportada del libro hay una recomendación del señor Eisntein, ni más ni menos. En fin, muy recomendable.

Terror en Marte


Esta semana la sonda de la NASA Mars Reconnaissance Orbiter obtuvo esta imagen de la luna de Marte Fobos. La fotografía nos enseña con la mayor resolución obtenida hasta ahora el verdadero aspecto de esta patata espacial. A diferecia de otras lunas de nuestro sistema solar, Fobos es demasiado pequeña siquiera para tener forma esférica. Su origen está en el cinturón de asteroides situado entre Marte y Júpiter, y en un momento dado fue capturado por la gravedad marciana convirtiéndose así en su luna.

En la mitología griega, Fobos era la personificación del miedo y el terror. Viendo esta fotografía, no nos parece un lugar demasiado terrorífico. Pero ya saben que el hábito no hace al monje. Los cráteres de Fobos nos hablan de un pasado aventurero y camorrista, lleno de escaramuzas y cicatrices. Pero a todos nos llega un momento en la vida en que sentamos la cabeza. Fobos dejo atrás su pasado, cambió de vida y se estableció comodamente como la luna jefe de un pequeño pero resultón planeta. Como un viejo pirata retirado que ha montado una cantina en Isla Tortuga, y cuenta sus historias a los parroquianos: "el cinturón de asteroides no es lugar para flojos, amigo, y yo sobreviví a las acrecciones, a las mareas gravitatorias, y al abordaje de los cometas de Oort".

A los amigos de la perfección, quizá esta imagen les resulte poco atractiva. Ya saben, el Universo es un lugar grandioso y nosotros pequeñas hormiguitas insignificantes entre tanta maravilla. A mi sin embargo, me parece preciosa. Y entrañable. En el Universo también hay sitio para pequeños canallas que muestran sus arrugas y cicatrices con orgullo. Si pudiera coger mi transportador de condensador de flujo para ir a tomarme una zarzaparrilla de muones, sin dudarlo, iría a Isla Tortuga, perdón, a Fobos.