3 de octubre de 2016

El cuento de la NASA y el lobo

Los geiseres sobresalen del hemisferio sur de Europa

Como en el cuento, de vez en cuando la NASA haciendo de Pedro, llama a los periodistas porque van a revelar  un gran descubrimiento. Al final es la segunda vez que se descubren geiseres en la luna de Júpiter Europa, nada muy sorprendente ni nuevo, como en el cuento el lobo no llega.

No lo hacen por gusto, es difícil hacerse un hueco en los abarrotados medios para contar ciencia. Jugar a dar una gran noticia es la vía que queda de llegar a la gente y  contarle que Europa está ahí, que debajo de su cubierta de hielo hay un gigantesco océano y en él puede que exista en estos momentos algún tipo de vida extraterrestre. Puede que sean sólo microbios o algo más grande parecido a peces, la  verdad es que no tenemos ni idea.

Para salir de dudas y descubrir que hay bajo la superficie, la NASA trabaja en la sonda CLIPPER que analizará las eyecciones de los geiseres donde pueden estar las evidencias de que hay vida en el satélite joviano, también medirá el grosor de la corteza para que futuras misiones puedan perforar el hielo y soltar un submarino en búsqueda de la vida alienígena.

Pero en estos momentos la exploración de Europa está en el aire, el congreso de los Estados Unidos retiene los fondos aprobados para esta misión, no es el único parón, se están pensando hacer recortes que cancelarían la exploración del sistema solar durante décadas.

La convocatoria sensacionalista de estos días busca poner en valor la exploración del sistema solar, es una forma de interesar el público general por la ciencia y con ello hacer que los políticos sientan el  interés y no corten los fondos para ir a Europa. El ruido mediático puede ser definitivo para dar el empujón a la sonda que descubra por primera vez vida fuera de la Tierra, la exploración espacial a veces necesita de un poco de marketing.

Publicado en La Voz de Galicia