23 de febrero de 2008

Tréboles de 4 hojas


¿Quien no ha buscado alguna vez en su vida un trébol de 4 hojas?. De niño ocupé muchas tardes de verano, cuando el calor aprieta y la tarde parece que va a durar siempre, arrastrándome despacito por los prados, la nariz apenas por encima de la hierba, buscando y buscando un trébol de 4 hojas. Nunca encontré uno. Llegué a pensar que la razón era que, sencillamente, no existían. En aquel momento no me daba cuenta de un hecho tan sencillo que muchas veces lo pasamos por alto: el mundo es muy grande y no podemos decir que lo hemos visto todo. También es muy importante saber dónde buscar....

Ésto es, más o menos, lo que ha pasado con la búsqueda de planetas alrededor de otras estrellas. Hasta 1988 en que se descubrió Gamma Cephei AB, todos los planetas extrasolares que conocíamos tenían nombres imaginados en aventuras espaciales: Dune, Tatooine, Solaris,.... Desde entonces hasta hoy, se han encontrado 276 planetas orbitando alrededor de 237 estrellas. Esta semana hemos sabido que las últimas estimaciones de los astrónomos cifran entre un 20% y un 60% la posibilidad de encontrar planetas alrededor de estrellas como nuestro sol. Si aceptamos que sobre un 10% de las estrellas que hay en la Vía Láctea pueden ser comparables a nuestro sol, en el peor de los casos habría planetas orbitando alrededor de una de cada 50 estrellas de nuestra galaxia. Comparado con la probabilidad de encontrar un trébol de 4 hojas, buscar planetas es un chollo!. Claro que, ¿en cuantos de esos planetas habrá tréboles de 4 hojas?

1 comentario:

gasgarage dijo...

Lo más probable es q haya tréboles de 4 hojas en todos los q haya tréboles normales (de 3 hojas), cosa q dudo.
Teniendo en cuenta la enorme variabilidad de la biodiversidad en nuestro propio planeta, no soy capaz de imaginar la forma de lo q podamos encontrar en ellos.

Puede q alguno de esos mundos contenga seres inteligentes, y es incluso posible q alguno esté recapacitando ahora mismo acerca de la dificultad de hallar personas de 2 cabezas por los campos de su infancia.